miércoles, 27 de octubre de 2010

Música

Bach, un compositor muy famoso del que yo no tenía la más remota idea, era un tipo fascinante. Jugaba con la música y las imágenes que nos proporcionan las notas. Por ejemplo, cuando quería contar una historia bíblica cada personaje tenía un sonido asignado. Así, a Judas le correspondían notas agudas y movedizas que insinuaban el movimiento de una serpiente para que quedara clara su maldad. Todo este tipo de composiciones tenían multitud de simbologías que aún están por descifrar

Nuestras notas musicales son DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI-DO ¿no? Pues en Alemania, la patria del autor, las nombran con el abecedario “A-B-C-D-E-F-G-H”. Nuestro amigo Bach siempre colaba en sus obras su nombre, juntando cada nota con su correspondiente letra en el abecedario “B-A-C-H”. ¡Qué tío!

¿Y qué narices hago hablando de Bach? Pues porque aquí oigo música por todas partes y es una maravilla. También no puedo obviar las influencias de mi vecino Alain y de que anoche me hizo un concierto en honor a Bach. Moviéndose un montón mientras tocaba el piano. Como lo hace la gente que siente la música de verdad (se me hace inevitable acordarme de otros pianistas geniales como Tamara, Óscar, Diego, Lauretha...).

El jueves pasado también se llenó de música. ¿Os habéis preguntado alguna vez quién toca las campanas de las iglesias? Pues Nacho y yo encontramos la respuesta en la torre más alta de Leuven mientras un anciano tocaba el carrillón que llenaba de sonido a toda la ciudad sin que nadie se preguntara de dónde venían las canciones. Todos suponen que ese sonido es algo inherente a la ciudad . Y no, hay “alguien” detrás de la música. Siempre..

Una vez me pregunté quién era el inventor de la música. ¿De dónde salieron las primeras notas? ¿Por qué marcamos el ritmo instintivamente? Son cuestiones que siempre me han aturdido. Zow me dio la respuesta, que como siempre, era la más evidente. “La música la inventaron los pájaros”, me escribió una vez (no sé si se acordará).

Aquí hay gaviotas, cuervos, urracas, loros, gallos... y también estoy yo que soy otro pajarraco más que no sabe hacia dónde aletear. ¿Ellos son los que pusieron la música aquí? Habrá que preguntárselo.

Supongo que la primer canción surgió imitando el sonido de las aves. Y así le siguieron miles de composiciones cada vez más elaboradas. Lo único que nos diferencia de los animales es que nosotros tenemos un lenguaje más complejo. Creo que este también es el gran salto que dimos con la música, le pusimos letra, quisimos ponerle voz humana a lo que nos querían decir los pájaros.

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