La riqueza intelectual es la variedad de puntos de vista. Y me quedo tan ancha al afirmar algo de una manera tan rotunda. Debe ser que hoy me levanté con el ego subido.
Alain posee desde su nacimiento cuatro puntos de vista diferentes:
Primero, el de su padre, un inmigrante italiano traductor de un periódico. Sufre la crisis desde hace un año, cuando se quedó en paro.
Su madre, francesa, es columnista del periódico donde trabajaba su marido. Ella mantiene su puesto laboral pero ya no hace falta que nadie le traduzca porque cada vez es más habitual que la gente lea únicamente en ingles o francés.
El tercer punto de vista es su lugar de nacimiento: Bruselas, en el corazón de un conflicto lingüístico notable y que Alain vive de cerca y que le dio su última visión de la vida: él fue a un colegio de habla flamenca y en la ciudad no se habla otra cosa que francés.
Alguien que nace bajo esas circunstancias ya tiene una visión del mundo bastante más rica que los demás mortales. Si encima le añades que estudia medicina y que es pianista...apaga y vámonos.
Tengo mucha suerte de haberle conocido. Ayer estuvimos hablando hasta las tantas de la madrugada. Él está contento por tener una latina en casa y yo por fin tengo a alguien que me hable las 24 horas del día en inglés.
Su padre le educó a la manera italiana: mimos, sentimentalismos, contacto físico, sentimientos extremos...y a Alain le cuesta tener alguien aquí que le entienda. Los flamencos guardan por norma general las distancias. Les cuesta bastante relacionarse con extranjeros, pero sólo al principio. Vamos, que les parece durísimo eso de “romper el hielo”.
Mi vecino me contó la historia de Bélgica en un par de horas. No quiero aburriros pero el conflicto de este país se resume en lo de siempre,la eterna lucha de clases y la primacía de unas sobre las otras. Antes de la Revolución Industrial los flamencos eran la clase obrera y los franceses los burguesitos adinerados. La revolución cambió las tornas. Ahora los flamencos son los nuevos ricos y en la actualidad se vive mucho mejor en Flanders que en Valonia (la zona francófona).
Los que estaban oprimidos hace siglos, son los mismos que en la actualidad se cierran en banda y el nacionalismo extremo se siente de una manera notable. No quieren que los francófonos vuelvan a tomar las riendas de sus vidas. No entienden porqué el Francés es una de las lenguas oficiales de la UE y el Dutch no. Ante este panorama la reacción es simple: xenofobia, especialmente con los Franceses y los Españoles (sí amigos, nosotros también les invadimos en su día con nuestros míticos “tercios de flandes”).
También es fundamental el conflicto centro-periferia. Aquí, al contrario que en Europa, la periferia es la zona de las gente pudiente. Masías, castillos, mansiones de lujo...rodean las grandes ciudades como Bruselas, Gante, Brujas o Amberes. Sin embargo, en el centro se concentra la inmigración y la clase media baja. Son los que no tienen dinero para tener calidad de vida. Un punto de vista totalmente diferente al que tenemos nosotros: para ellos una buena vida es pasar la mayor parte de su tiempo en el campo.
Para muestra un botón: todos los españoles que conozco están de alquiler, como yo. Los propietarios de sus pisos viven en el extraradio. Los caseros cuentan con la totalidad del edificio en propiedad y viven de esos ingresos. De media cada edificio tiene unos 8 estudios. Cada estudio cuesta cerca de 450 euros. Haced cuentas de lo que gana una familia media flamenca al mes: alrededor de 3500 euros.
Vais a odiarme por el post de hoy. Si habéis acabado de leerlo os merecéis un premio. Ya pensaré cúal.
Besos políglotas
he acabado de leerlo! y mi premio? un edificio con muchos estdios que alquilar??? chupiii
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