jueves, 7 de octubre de 2010

Dutch

En el supermercado aprendí que "dank u well" quiere decir "muchas gracias". Leyendo buzones di por hecho que "ja" y "neen" significan "sí" y "no". La primera vez que fui al gimnasio mi monitora de aerobic (oh dios mío, que tiemble Madonna) nos dio una hora de indicaciones en dutch y entre el desconocimiento y mi dislexia no entendía ni derecha, ni izquierda, ni pierna, ni brazo, ni nada. El resultado fue chocarme con mucha gente en cada paso al ritmo de bacalo del malo.

Me he apuntado a un curso para aprenderlo. Son ocho horas semanales de este idioma al que temo por su sonoridad extremadamente ruda. Empiezo el lunes.

Resulta que esta lengua sólo se habla en dos zonas del mundo. Una es Bélgica y sus alrededores (obviamente). La sorpresa que me he llevado ha sido máxima cuando la wikipedia me ha enseñado que es una de las lenguas más habladas en Sudáfrica (véase el colonialismo belga). Pues nada, en un año podré irme a sudáfrica sin problemas y parlotear con los nativos sobre el mundial.

En principio quería aprender francés pero se me va del presupuesto. Cuesta unos 200 eurillos. El gobierno, para fomentar el dutch, imparte estos cursillos gratis para extranjeros. No son listos ni na'. ¿Así quién se va a apuntar a francés?

Pues la verdad es que mucha gente, pero yo estoy tan contenta con mi elección.

Hoy me apunté a un proyecto que se llama "lenguas encadenadas". Tu enseñas tu idioma a un extranjero, y él te imparte el suyo. Todo de manera gratuita, el fin es sólo el intercambio de conocimiento en tiempos de crisis, cuando incluso aprender te cuesta dinero. Las clases se dan en la cafetería del PANGAEA, cada uno hablando en el idioma del otro mientras te tomas un café gratis.

Llevo unos días comiendo en el ALMA y aún sigo viva con sus menús de 2.60 extrañamente ricos y nutritivos. Apenas puedo mover los brazos por la paliza que nos metimos ayer en el gimnasio, haciendo Body power (¿os he mencionado ya que la mayoría de las actividades extraescolares corren a cargo de la facultad?).

El otro día fui al supermercado y había decenas de personas haciendo cola. Me asusté muchísimo porque no era normal tal afluencia de gente. Todos llevaban lo mismo en la mano: una caja gigante llena de recipientes de colores.

Resulta que aquel día llegó lo que parece ser el primer cargamento de vitaminas para los lovaineses. No sé si el invierno va a ser mortal o si simplemente son unos hipocondríacos pero la gente se gastaba de media unos 40 euros, llevándose alrededor de 25 cajitas de colorines, cada una con el nombre de la vitamina y las instrucciones de uso.

Me dio tanto miedo que no compré nada. Aquí a las duras y a las maduras. Ya descubriré con el paso del tiempo si todos son unos locos o yo soy muy poco precavida.

Me muero de ganas por conocer gente. Voy a hacer un esfuerzo máximo por buscar personas que valgan la pena. La mayoría de los españoles se pasan los días emborrachándose y robando bicis. También tengo que decir que he conocido a algunos que tienen más aspiraciones en su Erasmus, y son con los que tengo más relación. De hecho, estamos planeando una escapada a Croacia y este finde nos vamos al mar del norte.

La verdad es que todo en la vida viene sólo. Lo único que necesito es tiempo. O como dirían acá: "tijd".

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