lunes, 17 de enero de 2011

Sangre

"I got too much love,running through my veins, going to waste"

Me da angustia la sangre y resulta que soy la modelo perfecta de venas que cualquier médico desearía. Sí, modelo de venas.Tengo la piel blanca y clara, fibra por todas partes y venas y arterias recorriéndome el cuerpo -como todos-.

Las venas son azules y las arterias se ven verdes. Quizá sea al revés pero mi dislexia me impide realizar una afirmación completa. Lo curioso es que si me abres en canal lo verde se vuelve rojo. "Es como cuando pintas en un folio, mezclas rojo con tu piel y sale verde".

No me da repelús, me parece incluso poético la mezcla de fluidos de colores.
Es extraño pero me suele caer bien la gente que se da cuenta de que tengo las venas especialmente marcadas. Son muy pocos, pero ahí están.

Renu me dijo que tenía suerte, pues la vena que me atraviesa la frente es símbolo de inteligencia. Nacho me susurró aquel día en la facultad que las venas de mis sienes hacían juego con el color de mis ojos. Alain pone en práctica si sabe o no todas las venas y arterias de su examen de mañana buscándomelas por el cuerpo. Jose, el otro día en España, se asombró: "joder, ¿pero tú te has dado cuenta cómo tienes las venas de los brazos?".

Supongo que la razón de que se me marquen tanto será lo que canta el tonto de Robbie Williams en su canción. Tenemos vida dentro y hay que gastarla.
El tiempo en Leuven corre distinto. Me gusta estar entretenida, procurando dejarme llevar por lo que surja cada día. He cambiado un poco mi pequeño ático de novela, y he puesto en la planta de arriba un espacio para estar tranquila.

He pensado en obligarme a estar relajada. Es algo que tengo que aprender y estoy creando un espacio adecuado para intentarlo. Bajo la ventana, con una pequeña mesa y el colchón de los invitados. Mis libros, una libretita y la luna tapada por las nubes.

No sé si me saldra, pero ahí está.

El otro día fue la ceremonia en recuerdo de Hamze. Hicimos nuestra propia versión y pusimos una vela con mucha luz para que su alma encontrara el camino al paraíso a donde van los musulmanes. Él también tenía sangre de sobra y se le escapó entre tranvía y andén. Un beso enorme chico del líbano.

sábado, 15 de enero de 2011

El gris

Hay colores que evito de manera sistémática. El gris me pone triste, me hace suspirar y me da una angustia dentro que me cuesta respirar.
Volví a Leuven después de pasar un mes en España y sí, la ciudad me recibió con un gris que acongojaba.

Miré al cielo y a los edificios y deseé no desvanacerme sobre las calles abarrotadas de gente, también gris.

Llevaba tanto tiempo en España que se me había olvidado qué coño pinto yo en esta ciudad a más de 1700 kilómetros de ti. Ahora un fastasma de un conocido pulula por el ambiente. Le he visto asomándose la puerta de mi casa. Sé que no es real, porque nunca supo dónde vivía yo.

Un abrazo gigante y azul me devuelve la compostura.

"Me dieron tantas ganas de llorar cuando llegué el otro día y me encontré esto vacío, me angustié tanto,tanto,tanto...", me dice Alain mientras me saca un regalo mal envuelto. Es un cd de música hindú "ideal para hacer reiki", me dice emocionado.
Mithe me da las gracias por la casa y Marina habla muy muy muy rápido.
Hay morados y lilas en el ambiente y respiro algo mejor.

¿Soy yo o ahora las nubes son ligeramente más claras?Azules grisáceas pero azules a fin de cuentas...Mis pimientos se han secado, no os enfadéis. Compraré otros y los cuidaré mejor. No dejaré que la nieve les congele ni que la lluvia les ahogue. Aprenderé.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Me costó

Me costó encontraros pero aquí estáis.
Os voy a echar de menos porque me habéis enseñado tanto que se me escapa sin querer por los poros.

=)

Marina, Alain, Sachin, Mithe...

Gracias

Feliz navidad!

martes, 14 de diciembre de 2010

Too much information

Estoy a dos días para acabar mi primera fase de esta experiencia extrasensorial ERASMUS y haciendo balance, la frase que más he repetido en estos tres meses es: "too much information".

Que si Alain a las 10 de la mañana me levanta y me empieza a hablar en inglés a toda leche cuando yo lucho por secarme el pelo. "Too much information honey"
Que si Sachin junta ochomil historias de dioses hindús y me pierdo en el minuto 2,"too much information bhai"
Que si Marina me trae cotilleos frescos, contados a toda prisa sin darse tiempo a respirar, "too much information morena"
Que si mis vecinas me vienen con los problemas de electricidad, de agua, de caseros, de ratones..."ay ay ay, too much information, NEEEEE"

Supongo que eso nunca lo diría Julian Assange (Wikileaks), mi querido héroe de cómic hecho realidad cuando le llegaron los primeros documentos secretos del pentágono.

Me le imagino diciendo a su particular matahari "too much information darling". Luego se hubiera echado su pelo, que antes era blanco, extraño e inquietante, hacia atrás. Acto seguido, hubiera caminado bajo su escondite secreto (calculo que vive tras una cascada en algún lugar recóndidito de Nueva Zelanda). Se sentaría en su silla de cuero sintético y abriría un sobre marrón lacado con cera roja.
De él hubiera sacado mi currículum, con un post-it en la esquina donde se podría distinguir con una letra horrible la palabra "BECARIA".

Noto que a veces me voy del tema y pierdo el hilo de lo que decía al principio.
Supongo que es una sensación sin fundamento.

Maybe is too much information

sábado, 11 de diciembre de 2010

La culpa es de los elefantes

Ellos son responsables de su ignoracia.

Las campanas de fin de año no suenan en Grote Mark. ¿De qué os extrañáis? Ni que fuérais elefantes.

Mientras lucho por no atragantarme con unos traskys Sachin me cuenta que los elefantes viven y mueren sin ser conscientes de lo grandes y poderosos que son. Sus inmensas orejas y la incapacidad de mover el cuello hacia atrás para verse el cuerpo les impiden saber que son los mamíferos más grandes del mundo. "Si fueran conscientes de su poder, ellos serían los reyes de la jungla".

Cuando un elefante ve a otro elefante tiene miedo. Pero no el tipo de miedo de los humanos, no no, es una especie vértigo animal. Ahora entiendo por qué se vuelven dóciles. Su ignorancia les hace vulnerables al hombre, y a cualquier otro ser vivo.

Nos cansamos de bailar y nos fuimos a un bar a eso de las 2.
"Marina, Sachín tiene una historia genial sobre elefantes que te va a encantar. Vamos bhai, cuéntasela, cuéntasela"

"Os juro que la culpa no es mía. Fuéron los paquidermos". Me decía cuando el bar cerró a las 6. No hablé, no era mi turno. Sólo estuve atenta a los golpes de Sachín a la mesa, a Marina sujetándole el brazo, a la incompresión y a la compresión. A eso de que la percepción va antes de la concepción. Al miedo y a las canciones que lo anulan. Al luchar por un objetivo cuando no lo tienes. A los ojos que buscan respuestas que saben que nunca conocerán. A sentir. A llorar juntos porque todo es demasiado grande y hay que buscarle un sentido -o no- .

Las campanas no sonaron porque somos elefantes.
Eso sí, yo tengo suerte porque a mí al menos alguien me lo ha contado, y eso me hace más consciente y menos mamífero gigante gris adorable.

martes, 7 de diciembre de 2010

El sombrerero tiene razón

"- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca
- Oh, eso no lo puedes evitar. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca?
- Tienes que estarlo, o no habrías venido aquí"

jueves, 2 de diciembre de 2010

Lo que enseñan los pájaros y la nieve en los coches

Si dejas de volar durante mucho tiempo, por vaguería o por la comodidad de no hacer nada, las alas se te congelan y cuando intentas volar das tumbos, borracho, hasta caer al suelo de algún tejado cercano a Arthur de Greefstraat 6. Allí siempre habrá algún gato merodeando que aprovechará las circustancias luchando por no resvalarse con tanta nieve, y te cazará. Ñam, ñam.
Curiosa lección. Gracias gaviota. Rest in peace now.

La nieve que se acumula en los coches es mejor el lienzo para declarar tu amor. Esta misma base también se utiliza para dibujar penes. Supongo que es una especie de metáfora de la vida que me recibe cada vez que salgo de casa. ¿Qué tocará mañana en el coche aparcado frente al garaje pene o soneto? Habrá que esperar.

No debí decir nunca que la leche caliente me daba asco. Esa bendita leche que ahora me da la vida a -10 grados. La primera vez que la tomé pensé en no decirlo nunca. Es como cuando comí aquella ensalada que echó por tierra mi teoría del odio a la comida verde. Ojo, mis principios son mis principios.

Le he cogido el gusto a jugarme la vida en bici por la nieve. El truco es no girar nunca. Si vas recta todo el rato la nieve no se mete en la rueda y no derrapas. No hay un camino recto de mi casa a la universidad pero...me sale genial.

Hoy me encontré con un ratoncito en la escalera. Cuando acabé de gritar pude avisar a mis vecinas de lo que sucedía, y cuando ellas dejaron de gritar procedimos a la captura del roedor.
Es muy mono. Después de golpearme la cabeza contra el techo por intentar tranquilizar a Karlien y que me saliera un chichón del tamaño de Alabama conseguimos capturarle. Como no queríamos matarlo le llevamos metido en una vaso a un parque.

Ahora el frío lo matará, no yo. Yo no soy una asesina cualquiera. Que la naturaleza actúe como crea oportuno.

Llevo una semana en la biblioteca de la universidad haciendo trabajos y me ha sentado extrañamente bien. Las bibliotecas tienen esa cualidad de promover ataques de risa contenidos -los mejores-. Da igual el idioma que hables y con quién estés. Siempre que haya una biblioteca y la necesidad de estar callados por norma...ahí estará alguien rojísimo aguantado carcajadas.

La casa de Mithe ardió, Sachin me enseñó teorías interesantes sobre el racionalismo alemán, Hanne ya no nos odia y mis vecinos siguen siendo adorables. Leuven, leuven, leuven.