Recuerdo esa frase de la película de Aladdín. El genio le dice a Al que sólo necesita un pequeño espacio -siempre y cuando sea en libertad- donde poder vivir, cuando se sincera con él y le cuenta que su único sueño es el de ser libre.
Ayer, por primera vez, consideré esta sitio como algo más que una buhardilla en medio de una ciudad de cuento. Estábamos en la parte de arriba, tumbados en el colchón viendo una película. Teníamos la manta por encima y hacíamos comentarios en diferentes idiomas sobre el film.
Acabábamos de despedir a Alain. Su fiesta sorpresa había sido un éxito y nadie se quería marchar. Él y Renu siguen teniendo exámenes, asique nos quedamos Sachin, Marina y yo a vaguear de madrugada. Un día antes, Alain había comentado al hindú: "Oye, no hace falta que te vaya a cenar a casa, vamos a cenar todos aquí juntos", luego añadió "Marina, tú te puedes quedar a dormir en el colchon de sobra que tiene Serly".
Yo miraba de reojo y me empecé a reir :"Gracias honey, pero deja de invitar a gente a mi casa constantemente, que lo suyo es que lo haga yo y no tú". Nos reimos mucho y me sentí muy halagada. Esa sensación tan maravillosa que tienes cuando notas que los que te rodean están agusto contigo, cuando todos están empachados de waffles y chocate en diferentes formas.
Muy bien, muy bien. Un punto para Bélgica.
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