sábado, 22 de enero de 2011

Que venga Ganesha y lo vea

Bueno, bueno, bueno:

Estoy en ese periodo maravilloso de exámenes en el que encuentras interesante todo aquello que no corresponda a lo que tienes que leer obligatoriamente. Desde el bote de champú en portugués hasta biografías de dioses Hindúes. Sí, mi ámbito de lectura es bastante amplio.

Y resulta que sin venir a cuento me vuelven a venir los paquidermos a la cabeza cuando leo Algo le pasa a Susi, un artículo publicado por Jacinto Antón en el País . No sé qué me quieren decir los elefantes, pero tengo que pillarlo rápido antes de que sea tarde y acabe buscando su cementerio.

Por cierto, que es una historia preciosa la de este especie de mausoleo elefantil a dónde van a parar estos gigantes. Según las leyendas africanas Sólo conocen ellos el lugar,y cuando les llega el momento abandonan la manada y van a morir con sus antepasados. El cuento se hizo tan tan famoso que cientos de aventureros en el siglo XIX lo dejaron todo para abandornarse a África en busca del marfil y huesos.

La base real de esta leyenda es igual de impactante. Se encuentran muchas veces esqueletos de elefantes en grupo. Como siempre van en manada si no encuentran con qué saciar su sed en días, mueren todos juntos. He leido que incluso si uno muere primero, los demás se quedan con él, "velándole".

Esto, como todo, se fue pasando de boca en boca y al final alguien imaginó una paraíso de huesos que a mí no me parece nada alentador. Pero eh, para gustos los colores ("pero a nadie le gusta el marrón" -cito a mi amigo Dani-)

Y ya una cosa ha llevado a la otra y resulta que Ganesha, uno de los principales dioses Hindús es el "Patrón" de los estudiantes. A ver empezado por ahí (estaréis pensando) pero...¿entonces cómo os hubiera metido la historia del cementerio de elefantes?


Video, el Rey León y el cementerio de elefantes

lunes, 17 de enero de 2011

Sangre

"I got too much love,running through my veins, going to waste"

Me da angustia la sangre y resulta que soy la modelo perfecta de venas que cualquier médico desearía. Sí, modelo de venas.Tengo la piel blanca y clara, fibra por todas partes y venas y arterias recorriéndome el cuerpo -como todos-.

Las venas son azules y las arterias se ven verdes. Quizá sea al revés pero mi dislexia me impide realizar una afirmación completa. Lo curioso es que si me abres en canal lo verde se vuelve rojo. "Es como cuando pintas en un folio, mezclas rojo con tu piel y sale verde".

No me da repelús, me parece incluso poético la mezcla de fluidos de colores.
Es extraño pero me suele caer bien la gente que se da cuenta de que tengo las venas especialmente marcadas. Son muy pocos, pero ahí están.

Renu me dijo que tenía suerte, pues la vena que me atraviesa la frente es símbolo de inteligencia. Nacho me susurró aquel día en la facultad que las venas de mis sienes hacían juego con el color de mis ojos. Alain pone en práctica si sabe o no todas las venas y arterias de su examen de mañana buscándomelas por el cuerpo. Jose, el otro día en España, se asombró: "joder, ¿pero tú te has dado cuenta cómo tienes las venas de los brazos?".

Supongo que la razón de que se me marquen tanto será lo que canta el tonto de Robbie Williams en su canción. Tenemos vida dentro y hay que gastarla.
El tiempo en Leuven corre distinto. Me gusta estar entretenida, procurando dejarme llevar por lo que surja cada día. He cambiado un poco mi pequeño ático de novela, y he puesto en la planta de arriba un espacio para estar tranquila.

He pensado en obligarme a estar relajada. Es algo que tengo que aprender y estoy creando un espacio adecuado para intentarlo. Bajo la ventana, con una pequeña mesa y el colchón de los invitados. Mis libros, una libretita y la luna tapada por las nubes.

No sé si me saldra, pero ahí está.

El otro día fue la ceremonia en recuerdo de Hamze. Hicimos nuestra propia versión y pusimos una vela con mucha luz para que su alma encontrara el camino al paraíso a donde van los musulmanes. Él también tenía sangre de sobra y se le escapó entre tranvía y andén. Un beso enorme chico del líbano.

sábado, 15 de enero de 2011

El gris

Hay colores que evito de manera sistémática. El gris me pone triste, me hace suspirar y me da una angustia dentro que me cuesta respirar.
Volví a Leuven después de pasar un mes en España y sí, la ciudad me recibió con un gris que acongojaba.

Miré al cielo y a los edificios y deseé no desvanacerme sobre las calles abarrotadas de gente, también gris.

Llevaba tanto tiempo en España que se me había olvidado qué coño pinto yo en esta ciudad a más de 1700 kilómetros de ti. Ahora un fastasma de un conocido pulula por el ambiente. Le he visto asomándose la puerta de mi casa. Sé que no es real, porque nunca supo dónde vivía yo.

Un abrazo gigante y azul me devuelve la compostura.

"Me dieron tantas ganas de llorar cuando llegué el otro día y me encontré esto vacío, me angustié tanto,tanto,tanto...", me dice Alain mientras me saca un regalo mal envuelto. Es un cd de música hindú "ideal para hacer reiki", me dice emocionado.
Mithe me da las gracias por la casa y Marina habla muy muy muy rápido.
Hay morados y lilas en el ambiente y respiro algo mejor.

¿Soy yo o ahora las nubes son ligeramente más claras?Azules grisáceas pero azules a fin de cuentas...Mis pimientos se han secado, no os enfadéis. Compraré otros y los cuidaré mejor. No dejaré que la nieve les congele ni que la lluvia les ahogue. Aprenderé.